La ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja fue fundada en tiempos de la conquista española en Sudamérica, el 20 de mayo de 1591, por la corriente colonizadora del Norte que procedía del Virreinato de Perú y encabezaba el gobernador de Tucumán Dn. Juan Ramírez de Velasco, Como era costumbre de aquellos días, el fundador respetó y conservó determinados espacios para las diversas órdenes religiosas existentes: franciscanos, mercedarios, dominicos y jesuitas; mientras la gran población indígena fue repartida en encomiendas. Dos años más tarde, los diaguitas se rebelaron contra los dominadores y atacaron la ciudad venciendo a los españoles que, ante la imposibilidad de resistir, recurrieron a San Francisco Solano, quien finalmente restauró la paz desde el fuerte de Las Padercitas, en la pascua de 1593.